Si acabas de ser mamá o papá y estás buscando ayuda en Valencia porque sospechas que tu bebé tiene anquiloglosia, porque estás experimentando dolor al amamantar, grietas en el pezón, o notas que tu bebé traga mucho aire, hace chasquidos al mamar o no gana peso como debería, has llegado al lugar acertado.
En la consulta, cada vez recibo a más familias preocupadas por esta situación. Pero, ¿qué es exactamente la anquiloglosia y por qué el papel de un logopeda especialista en motricidad orofacial es fundamental desde los primeros días de vida? Te lo explico en detalle.
La anquiloglosia se produce cuando el frenillo lingual —la membrana que une la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca— es demasiado corto, grueso o tenso. Esto limita, en mayor o menor medida, la movilidad de la lengua del bebé.
Una lengua que no se puede mover con libertad no puede realizar los movimientos de ondulación necesarios para extraer la leche materna de forma eficaz. Esto no solo afecta a la lactancia materna (provocando dolor intenso a la madre y tomas interminables y agotadoras), sino que a largo plazo puede interferir en la respiración nasal, la deglución y, más adelante, en el desarrollo del habla. Y por supuesto no sólo afecta a bebés que toman lactancia materna, si no a bebés con biberón.

Muchas familias acuden alarmadas pensando únicamente en que hay que «cortar el frenillo» cuanto antes. Sin embargo,aquí reside el punto más importante:
la anatomía no lo es todo; la función lo es todo.
Un frenillo puede parecer corto a simple vista, pero si permite que la lengua suba, se mueva lateralmente y acople bien el pezón, puede no requerir intervención. Al revés, un frenillo aparentemente discreto puede estar generando una restricción funcional severa.
Por eso, antes de tomar cualquier decisión precipitada, es imprescindible contar con una valoración exhaustiva de la función y la anatomía realizada por un profesional cualificado.
El logopeda experto en motricidad orofacial es el especialista encargado de evaluar cómo se mueve esa lengua, cómo succiona el bebé y de qué manera interactúan los labios, las mejillas y la lengua durante la toma.
Nuestra labor en esta primera visita consiste en:
Analizar la movilidad real: Comprobamos la capacidad de elevación, lateralización y extensión de la lengua, peristalsis… ¡cómo se mueve!.
Evaluar la succión y la dinámica de la lactancia: Observamos cómo el bebé realiza el agarre y detectamos compensaciones (como morder el pezón en lugar de exprimirlo con la lengua).
Descartar otras causas: A veces, las dificultades en la succión se deben a tensiones musculares globales u otros factores que un logopeda puede identificar con precisión.
Es importante aclarar que los logopedas no realizamos la intervención quirúrgica (frenectomía). Cuando determinamos que existe una anquiloglosia que limita la función y que requiere intervención, derivamos al bebé a profesionales médicos de confianza especializados (como cirujanos maxilofaciales, otorrinos u odontopediatras) para que realicen el procedimiento de forma segura.
Sin embargo, el éxito de la frenectomía no depende solo del corte, sino del acompañamiento:
Terapia prequirúrgica: Antes de la intervención, trabajamos para preparar la musculatura orofacial y saber cómo actuaremos tras la cirugía. Esto ayuda a que el procedimiento sea más sencillo para vosotros y el bebé empiece a adaptarse.
Terapia postquirúrgica: Es absolutamente crucial. Tras la intervención, es necesario realizar una serie de ejercicios y pautas de estimulación precoz para evitar que el tejido vuelva a cicatrizar pegándose (re-anquiloglosia) y para enseñar al bebé a utilizar su nueva movilidad lingual. Sin esta rehabilitación, la cirugía muchas veces no alcanza los resultados esperados.

Si sospechas que tu bebé puede tener anquiloglosia, experimentas dolor al darle el pecho o notas que las tomas son muy difíciles, no estás sola. Una valoración a tiempo cambia por completo la experiencia de la lactancia y asegura un desarrollo óptimo.
💬 ¿Hablamos? Puedes ponerte en contacto conmigo directamente a través de WhatsApp para consultarme tu caso o agendar una primera visita de valoración en Valencia.